¿Los objetivos que te proponés, los sentís propios o impuestos por tu entorno?
Si no tenés en claro qué responder, este juego de mesa reflexivo puede ayudarte a encontrarte con tus verdaderas intenciones. Porque cuando se trata de proyectar un nuevo año, nada mejor que hacerlo desde lo más honesto de uno mismo.
Durante el año pasamos por una montaña rusa de emociones: alegrías, expectativas, exigencias, sorpresas y hasta algunas decepciones. Pero nada de todo eso es bueno o malo en sí mismo: es aprendizaje.
Y como todo proceso de aprendizaje, a veces cuesta saber por dónde empezar. Por eso, este juego busca invitarte a bajar el volumen de las voces externas y reconectar con lo que sí depende de vos. Para que empieces a caminar hacia tus metas desde un lugar auténtico, alineado y posible.
Esta edición especial te propone hacer un balance del año que se va y proyectar el nuevo desde un enfoque realista y emocionalmente honesto. El juego es práctico, cómodo de transportar y podés jugarlo a solas o acompañado/a.
Las preguntas están divididas en dos secciones claves:
Además, el juego incluye cartas en blanco para que puedas crear tus propias preguntas. Porque nadie mejor que vos sabe qué necesita preguntarse.
Este juego es ideal si estás en un momento de cambio, de búsqueda, de cierre o de inicio. Es perfecto para regalar o regalarte, y se adapta tanto a espacios íntimos como a encuentros grupales. Puede ser una herramienta hermosa para:
Poner en palabras lo que te pasa es el primer paso para transformarlo. Este juego no es solo para pensar, es para sentir, para escribir, para conectar.
¿Te animás a hacer tu balance? Nos vemos pronto.